Su nombre es Kale Chips, vive en Illinois (Estados Unidos) tiene 7 años y pesa 38 kilos, tres veces más de lo que debería en el caso de un beagle sano. Parece que el perro no sufre problemas de salud, según indican los análisis de sangre. Se cree que el pobre can cogió ese peso porque su anterior dueño era muy mayor para caminar.

Anna Friedman, la vicepresidenta de One Tail At A Time Dog Rescue, asegura que al contrario que otras razas, los beagle no se autorregulan, sino que comen todo lo que puedan sin hartarse. Este animal necesita hacer ejercicio si quiere sobrevivir, va a ser uno de los aspectos determinantes para su futuro. Además, va a intentar someterse a una dieta intensiva de peso.

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Situación delicada

Agrega Friedman que “es el perro más obeso que hemos visto. Tuvimos que sacarlo del coche cargado, él no podía por sí mismo”. El refugio planea usar una dieta verde, donde reducen su comida de perro y lo reemplazan con verduras y así lograr que tenga una esperanza de vida más larga.

Las imágenes hablan por sí solas y a simple vista se advierte que los 38 kilos de peso de este perro no le permiten tener una vida normal, como la de cualquier can sano que corre y pasea por el parque. La alimentación de esta raza de perros debe cuidarse más que la del resto, ya que los beagles comen todo lo que encuentren por su camino y no alcanzan la sensación de estar saciados por completo. Eso, sumado a un dueño irresponsable, es lo que ha llevado a Kale Chips a ser el perro más obeso de Estados Unidos.

Aunque pueda resultar extraño, los análisis de Kale Chips no presentan ninguna alteración significativa y, a pesar de su peso, no sufre enfermedad alguna. La apariencia de este beagle es realmente sorprendente pero irá recuperando su figura con una estricta dieta y mucho ejercicio.


Fuente: La Tribuna.hn‎, agencias

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