El Parlamento Europeo, el Consejo Europeo y la Comisión Europea han rechazado la Enmienda 171, también conocida como “Censura de los Productos Lácteos de Origen Vegetal. En este momento, la legislación de la UE ya prohíbe el uso de términos como “leche de almendras” o “queso vegano”. Sin embargo, la Enmienda 171 buscaba endurecer aún más las reglas.

Si era aprobada, se podrían haber prohibido descriptores como “estilo yogur y alternativa al queso”. Además, la legislación tenía como objetivo prohibir a las marcas usar estilos de empaque similares a sus contrapartes animales, como bloques de mantequilla y cartones de leche.

Una victoria de sentido común

También se prohibirían las afirmaciones científicas que comparan los alimentos veganos con los productos animales, en el estilo de “este alimento produce la mitad de las emisiones de carbono de la mantequilla láctea”. Una gran cantidad de empresas líderes como Upfield, Nestlé y Oatly, así como los ambientalistas Greta Thunberg y George Monbiot, se pronunciaron en contra de la enmienda, que se ha calificado de “censura de los productos lácteos basados en plantas”.

La organización no gubernamental Proveg International también creó una petición en línea contra la prohibición de los lácteos, que obtuvo casi medio millón de firmas. Ahora, la controvertida enmienda se ha descartado antes de los “súper diálogos tridimensionales” de la UE.

“Esta es una victoria de sentido común. Los ciudadanos, la industria y los expertos han hablado y la UE ha escuchado. Sería absurdo censurar los productos a base de plantas al mismo tiempo que se les dice a los consumidores que cambien a una dieta a base de plantas. Imagínese censurar los carros eléctricos o el papel reciclado”, dijo Jasmijn de Boo, vicepresidenta de ProVeg International al portal Plant Based News.

“Aplaudimos a la UE por su clarividencia bajo la inmensa presión de intereses ambientalmente imprudentes”, Aseguró la activista.

Papel vital en la sostenibilidad ambiental

El eurodiputado Francisco Guerreiro fue uno de los muchos políticos que criticaron la enmienda. “Es una pena que esta enmienda estuviera incluso sobre la mesa en primer lugar”, dijo.

“No podemos recuperar el precioso tiempo que se perdió tratando de encontrar un compromiso sobre esta enmienda sin sentido. Pero podemos estar muy contentos de que los negociadores finalmente recobraran el sentido y decidieran dejarlo. La industria basada en plantas está desempeñando un papel vital en los campos de la sostenibilidad ambiental, la salud humana y el bienestar animal, y la UE debe apoyar su crecimiento, no detenerlo”.

Fuente: https://plantbasednews.org/, Agencias

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