Jack Hancock-Fairs, reconocido activista vegano, ha creado el documental “The Dying Trade” (El Comercio Moribundo). Su objetivo es “concienciar sobre el sufrimiento de los trabajadores del matadero” y ayudar a “humanizar a los trabajadores”. Hancock-Fairs dice que el documental también “proporciona otra razón para que la gente boicotee los productos animales.

Un nuevo avance del documental muestra a un grupo de niños diciendo lo que quieren ser cuando sean mayores. “Quiero ayudar a los animales”, afirma una niña. Otro agrega: “Quiero ser científico”. El último niño dice: “Quiero ser feliz”.

Crueldad a todos los niveles

El tráiler luego pasa al protagonista, un hombre adulto, que parece estar teniendo una pesadilla relacionada con el trastorno de estrés postraumático. Cuando comienza su mañana, recuerdos gráficos de la matanza de animales pasan por su mente. Latas de cerveza vacías están esparcidas sobre la mesa. Esto describe el vínculo entre los trabajadores de los mataderos y los problemas de dependencia como el alcoholismo. Al final del tráiler, mira hacia arriba y dice: “Cuando sea mayor, quiero ser un trabajador de matadero”.

“El sufrimiento experimentado dentro de los mataderos es enorme y está claramente desatendido”, afirma Hancock-Fairs. “Realmente espero que esta película pueda abrir los ojos a la gente sobre la crueldad animal y el maltrato a los trabajadores que existe tras de las paredes de los mataderos de todo el mundo. Al crear conciencia sobre estos problemas, podemos ayudar a sentar las bases para el progreso futuro”.

Luego agregó: “Puede que usted se sorprenda al saber que mi familia se remonta a generaciones trabajando en la industria de la carne. Mi padre es un trabajador de un matadero y su bisabuelo era dueño de una tienda llamada ‘Carnicero de la familia Hancock’. Los hermanos de mi bisabuelo también eran dueños de carnicerías, por lo que trabajar en la industria de la carne se convirtió en una tradición familiar”.

Problemas de salud mental

“Si bien las carnicerías de la familia Hancock han estado cerradas durante muchos años, mi padre continúa trabajando en un matadero. En realidad, nunca ha sido algo de lo que haya hablado”. El activista luego pregunta: “¿Quiénes son las personas que se enfrentan a aquello de lo que la mayoría de nosotros estamos tan desconectados? ¿Quiénes son las personas que presencian la matanza de animales todos los días como parte de su rutina laboral? ¿Cómo es trabajar en el matadero y cómo te afecta psicológicamente?’”.

El año pasado, el portal Plant Based News publicó un video que explora las “víctimas humanas” de la industria cárnica. La carne como cuestión de derechos humanos: The Truth, explora cómo el trabajo en los mataderos puede provocar una gran cantidad de problemas de salud mental. También demuestra cuán físicamente peligrosos pueden ser los mataderos.

“Debido al ritmo que los trabajadores de los mataderos deben laborar, hay dos amputaciones por semana. Hablando estadísticamente, si trabajas en una fábrica de empacado de carne durante cinco años, hay un 50 por ciento de posibilidades de sufrir una lesión”. En el video se explica que “Los trabajadores normalizan sus acciones mediante la repetición y la rutina; volviéndose insensibles a los actos de violencia – causando angustia psicológica”.

Luego, el video explica cómo ese nivel de trauma a menudo puede “extenderse como violencia y comportamientos adictivos como la dependencia del alcohol”.

Fuente: https://plantbasednews.org/, Agencias


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