El término “desarrollo sostenible” fue utilizado inicialmente en un informe de la ONU del año 1987 por la Primera Ministra Noruega Gro Harlem Bruntland en el que lo definía como “la satisfacción de las necesidades de la generación actual sin tener que comprometer la capacidad de satisfacer las necesidades de las generaciones futuras”.

Así pues, el objetivo principal de la sostenibilidad o desarrollo sostenible es el establecimiento de un equilibrio en el progreso económico respetando nuestra relación con el ambiente y la igualdad social entre territorios. En consecuencia, la movilidad sostenible busca desplazamientos que ocasionen los menores impactos ecológicos y territoriales posibles sin ver reducida nuestra calidad de vida o progreso.

Modelo alternativo

El problema es que el sistema de movilidad existente en la actualidad en países tanto desarrollados como en vías de desarrollo es muy poco efectivo e insostenible, teniendo como base fuentes de energía no renovables y altamente contaminantes.

Las emisiones producidas por los combustibles fósiles se encuentran entre las principales causantes del llamado efecto invernadero, además de ocasionar un sinnúmero de enfermedades en poblaciones humanas. Si los gobiernos no toman medidas urgentes, la polución del aire aumentará a niveles alarmantes en las ciudades en los próximos años.

A nivel mundial, varios países han asumido la obligación de cambiar su parque automotor aumentando la cantidad de vehículos eléctricos en sus flotas gubernamentales. La meta es llegar a los 20 millones de carros eléctricos en el año 2020, agregando además híbridos enchufables con pila de combustible. Este tipo de transporte reduce tanto la polución atmosférica como la contaminación acústica debido a que sus motores son muy silenciosos.

Reducción de CO2

“El uso del transporte eléctrico en cualquiera de sus versiones reducirá los Gases de Efecto Invernadero (GEI) en un 40%”, asegura un informe presentado el año pasado por el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (Inecc) de México.

El estudio titulado “Análisis de Ciclo de Vida para Tecnologías de Transporte Seleccionadas Bajas en Carbono 2017”, calcula que para el 2030, cerca del 27,6% de la electricidad será generada por fuentes renovables y un 35% de energías de baja emisión. “Al emplear este tipo de electricidad para alimentar un medio de transporte eléctrico recargable, se podría lograr una reducción del 52% en la emisiones GEI durante su ciclo de vida a diferencia de los vehículos que funcionan con combustibles fósiles”, asegura el estudio.

Con respecto a la disposición final de este tipo de vehículos, el estudio señala al reciclaje como la mejor opción para disminuir las emisiones GEI del sector transporte “al reducir el consumo de materiales primarios en otros sistemas de productos”. Con el reciclaje absoluto del acero, el vidrio o el caucho, entre otros materiales empleados en la elaboración de estos vehículos, la reducción de emisiones contaminantes podría llegar a un 10,3%.

Tipos de vehículos eléctricos

Bicicleta eléctrica

Quizá sea el medio de transporte más clásico después de los carruajes tirados por caballos y es que la bicicleta siempre ha sido una gran alternativa para desplazarse por la ciudad. Es el vehículo más econoḿico y sostenible de esta lista que ahora cuenta con sistemas de asistencia al pedaleo que permiten alcanzar mayores distancias con menos esfuerzo en distintos ambientes, ya sea en el campo o la ciudad.

La autonomía de una bicicleta eléctrica varía entre los 45 y los 60 km siendo su fuente de poder una batería alimentada por la red eléctrica o un panel solar.

  • Máxima velocidad: 25 km/h
  • La batería brinda asistencia solo cuando se pedalea.
  • La potencia es de 250 W.
  • Peso total del vehículo: 40 kg

En la actualidad existen sistemas que permiten aumentar la velocidad de las bicicletas eléctricas más allá de los 25 km/h, tal es el caso de la firma europea Lilibike, quienes mediante una sencilla adaptación aumentan las capacidades y prestaciones de este tipo de vehículo. Por supuesto el uso de mayores velocidades en una bicicleta eléctrica estará sujeto a las regulaciones de cada país.

Patinete eléctrico

Este medio de transporte urbano se está posicionando rápidamente como una alternativa ecológica gracias a su practicidad, facilidad de manejo y velocidad. Es ideal para distancias cortas debido a su autonomía, que por el momento se mantiene en los 6 km.

  • Máxima velocidad: De 10 a 12 km/h
  • En su mayoría los patinetes son plegables y fáciles de transportar en caso de quedarse sin batería.
  • Peso total del vehículo:10 kg pudiendo soportar hasta 75 kg

Moto eléctrica

Al igual que el carro eléctrico, este tipo de vehículo está llamado a ser la gran solución al problema de las emisiones de gases tóxicos como el óxido de nitrógeno o partículas finas PM10, principales fuentes de polución del aire en las ciudades.

Su motor no es ruidoso y su tubo de escape no emite CO2, uno de los principales gases que causan el efecto invernadero. Debemos recordar que un 40% de las emisiones de CO2 y 70% de otros contaminantes son producidos a diario por la quema de combustibles fósiles del parque automotor en entornos urbanos (según cifras de la Unión Europea

  • Máxima velocidad: 45 km/h (Categoría ciclomotor) 290 km/h (Categoría urbana)
  • La recarga es más económica en contraste con llenar el tanque de gasolina de una moto normal.
  • El costo por mantenimiento de este tipo de vehículo es menor porque no requiere cambios de aceite.

Carro eléctrico

El carro impulsado por batería eléctrica es tal vez la piedra angular de toda la movida sostenible y en la actualidad goza de buena salud, con una gran diversidad de marcas y modelos -se cuentan más de 10.000 en 2018-, siendo Nissan y Tesla sus principales exponentes.

  • Máxima velocidad: 120 Km/h.
  • La eficiencia energética de su motor supera por 6 a los motores de combustión tradicionales.
  • Su aceleración va de 0 a 100 en un promedio de 15 segundos
  • La batería dura entre 3 y 4 años.

A su vez, la necesidad de cambiar el parque automotor está generando una modificación de la infraestructura urbana creando nuevos sistemas de recarga a lo largo y ancho de las ciudades e impulsando la cultura del reciclaje alrededor de las baterías. La sociedad ya no está dispuesta a continuar con el terrible modelo de “usar y tirar”, generando además nuevos mercados y fuentes de ingreso.

Por el momento los países que van a la delantera con el uso de electricidad en el sector automotriz son:

Islandia (9,1%)
Suecia (4,2%)
Suiza (2,3%)
Bélgica (2,1%)
Finlandia (1,9%)
Austria (1,7%)
Reino Unido (1,7%)
Francia (1,6%)
Holanda (1,6%).

Fuente: +Verde Periódico Ecológico, Agencias

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here