*Enrique Ortiz / Chef
*Enrique Ortiz / Chef

Con el solo hecho de comer sanamente estamos ayudando a nuestro cuerpo físico a que todos los órganos estén sintonizados armónicamente y de esa manera la parte que lo envuelve que es para muchos el aura o el alma, también va quedando sutil, suave, luminosa, o como a veces escuchamos: «Que alma tan bella», o «Que alma tan grande» o «Que buen color de aura tiene determinada gente», porque es lo que la gente percibe al vernos.

Ahora en el sentido negativo escuchamos de vez en cuando «Que alma negra, o densa, o que aura tan negra o gris». De ahí se torna la idea de que si nosotros, ingerimos lo que la naturaleza nos da en una diversidad de colores y sabores en frutos, semillas, vegetales y hortalizas, estos pigmentarán con su esencia, nuestra piel y entorno, desde la punta de los pies hasta la cabeza. Formando el aura de los seres humanos, e incluso el aura de las cosas.

 photo aura1_zpse1b6224b.jpg

El aura de las cosas o su esencia se parece a los artesanos que ponen su buena voluntad en la realización de una mesa o una silla, dejando parte de su alma o su esencia en el trabajo final. De igual manera ocurre con nuestro planeta, podemos considerar que todas sus manifestaciones de vida como los seres humanos y los animales representan sus órganos vitales o sus elementos constitutivos.

 photo vaca_zpsa0c2fe17.jpg

Si convivieran en perfecta armonía la Tierra reluciría un aura fuerte y resplandeciente, pero si esa armonía se rompe, con la matanza de los animales, el planeta afecta su aura, la cual es como un escudo protector que al perderse, lo deja a merced de insospechables males, uno de ellos, y tal vez el más grave, son las interminables guerras en el mundo.

Se puede considerar que las guerras en todo el mundo, ocurren también por la matanza de animales, porque el planeta queda desequilibrado, por el sufrimiento que se les causa a los animales antes de ser sacrificados.

 photo gato_zps3670ec7e.jpg

Las leyes superiores del universo demandan un retorno al equilibrio roto por el hombre.

Este no es el espacio propicio para entrar en detalles sobre tan delicado tema, pero también es indispensable que se empiece a tratar esta realidad, cuestión que la haremos con mucho cuidado para no afectar la sensibilidad de personas que todavía no están preparadas para conocer en profundidad estos fenómenos.

*Sobre el Autor: Chef mexicano, vegetariano desde 1987, Instructor de gimnasia psicofísica, Orientador de nutrición en deportes de alto rendimiento, Docente de cocina actualmente en Maracay, Edo. Aragua, Venezuela. Orientaciones nutricionales, consultas y cursos de cocina vegetariana (0424) 495.24.07 y (0243) 556.09.42

email: cocinavegkrishanti@hotmail.com
Twitter: @cocinakrishanti
Dirección: Comedor Vegetariano Centro de Nutrición Shadu Av. Los Javillos 42 a lado de la Cruz Roja de la Coromoto. de 7 am a 4 pm todos los días.

1 COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here